martes, 8 de febrero de 2011

Una planta nueva en Zamora

Esta noticia aparecida en Noticias Forestales nos acerca a las características de una planta nueva a desarrollar en Zamora y que aparecen como promotores del proyecto los ayuntamientos y, especialmente organizaciones agrícolas como UPA y ASAJA. Es una buena noticia que organizaciones de agricultores empiecen a aparecer dentro de las distintos proyectos de biomasa y entendemos que es un buen paso para el desarrollo ulterior de los cultivos energéticos que hasta la fecha no han tenido el reconocimiento deseado, muchas veces fruto de anteriores aventuras que han tenido consecuencias negativas en la apreciación de este tipo de cultivos por parte de los propios agricultores. La materia prima se basará en las plantas conocidas como piorno, o como se dice en nuestra tierra, tan dada a poner nombres jocosos a las plantas, cojín de monja o rascamoños.

Desde aquí queremos realzar el buen modelo de gestión de la biomasa que se va a utilizar en la región con aprovechamientos eléctricos y de calor que puede conllevar un desarrollo estable de la zona

Nueva planta de biomasa en Zamora

visto en biomasaforestal.com


El ayuntamiento de Puebla de Sanabria ha presentado el estudio para la construcción de una planta de biomasa en la comarca dentro del Programa de Desarrollo Rural Sostenible, hasta el año 2015 cofinanciado por la Junta de Castilla y León y el Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

El proyecto cuenta con el apoyo expreso de las mancomunidades de Alta Sanabria y Lago de Sanabria, además del Grupo de Acción Local, Adisac-La Voz, y las organizaciones agrarias UPA y COAG. La propuesta de Puebla «deja abierta la posibilidad de su ubicación», según el alcalde de Puebla, José Fernández Blanco.

La sociedad Cytisus, integrada por los ayuntamientos de Lubián, Requejo, Pedralba de la Pradería, Palacios, Puebla de Sanabria y Manzanal de Arriba sufragaron la redacción de este proyecto a finales de los 90, aunque el ayuntamiento de Puebla actualizó su redacción en 2004.

El matorral destinado a la planta de biomasa se compone mayoritariamente de Cytisus multiflorus, Cytisus scoparius y Cytisus purgans, que ocupa unas 75.000 hectáreas , el 50% del territorio. El radio de actuación es de unos 20 kilómetros si bien se estudia la viabilidad de incluir áreas cercanas de la Carballeda, que elevaría la zona productora de matorral hasta las 126.000 hectáreas y el 63% de la superficie de ambas de la comarca.

La entrada en funcionamiento de una planta de biomasa gira en torno a la actividad forestal dedicada a la limpieza, la extracción, astillado y transporte del matorral generando el mayor número de puestos de trabajo directos. La planta es de pequeño tamaño pero de alto rendimiento en la producción de energía eléctrica, y calor, con un nivel de eficiencia de hasta el 90%. La propuesta incluye además una actividad agroindustrial mediante viveros, invernaderos o granjas de cría para dar uso a la energía calorífica. El residuo de la combustión también es comercializable, con la obtención de carbón vegetal, resinas y fertilizantes orgánicos.

La Facultad de Biología de Salamanca, a través de su Área de Ecología, realizó los estudios previos sobre una superficie de 125.000 hectáreas del perímetro de Puebla de Sanabria. La disponibilidad de matorral es de 240.000 toneladas, con una media de 14 toneladas por hectárea. Con un consumo de 2.372,5 kilogramos por hora, reporta una media anual de 20.000 toneladas para el funcionamiento de la planta. El ciclo vegetativo del matorral es de entre siete y ocho años. En ese ciclos se consumirían 160.000 toneladas, que equivalen al 67% del matorral del área y se garantiza el abastecimiento de la planta.

Los primeros ayuntamientos que respaldaron económicamente el estudio y el primer proyecto fueron Lubián, Manzanal de Arriba, Palacios, Pedralba de la Pradería, Puebla y Requejo.

El ayuntamiento de Puebla presentó el pasado mes de enero, dentro del plazo de convocatoria, su propuesta de la planta de biomasa, como actuación prioritaria en el PDRS. En los aspectos positivos, desde el punto de vista ambiental, residen en que balance de emisión de CO2 es neutro y no emite contaminantes sulfurados o nitrogenados. Los biocombustibles no contaminan y reducen la dependencia energética.

En su acción directa contribuye a la limpieza del monte y la regeneración y ampliación de zonas de pastizal y abre las posibilidades de diversificación de los cultivos agrícolas. Favorece la eliminación de materias residuales de biomasa natural, residual seca y húmeda, y restos de trabajos de silvicultura.

fuente: laopiniondezamora.es

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