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sábado, 18 de febrero de 2012

Lo que decía el Gobierno de Aragón sobre la biomasa en el año 1997

"El aprovechamiento de la biomasa para cubrir las necesidades energéticas en zonas rurales y para la elaboración de biocarburantes, son las áreas que presentan unas expectativas de crecimiento más favorables. En la Comunidad Autónoma de Aragón, por su estructura socioeconómica, la extensión de su territorio, la cultura agrícola, forestal y de consumo energético, existen las bases fundamentales para el desarrollo de un sector empresarial e industrial ligado a la biomasa. "

Esto es lo que dice un libro llamado Atlas de Biomasa para usos energéticos en Aragón" elaborado por el CIRCE en el año 1997.

Desde entonces han pasado quince años y ... lamentablemente estamos igual que antes. Desde ese momento que se aventuraba como una actividad que podía tener una implantación en Aragón importante, por sus condiciones respecto a sus bosques y a las posibilidades que ofrecía los cultivos energéticos así como el aprovechamiento de los residuos agrícolas se ha quedado en nada, prácticamente.

Es una pena pero es así y eso que han pasado varios gobiernos de distinta índole por aquí pero la realidad es la que es: parece que la biomasa no interesa y menos que se fomente la actividad empresarial y privada en este sector, ya que supone una competencia a empresas públicas que tenemos en nuestra comunidad.

No nos cansaremos de exponer las muchas ventajas que podría tener la biomasa para Aragón y más en un momento de suma incertidumbre en la actividad económica y en la agrícola donde las bases de la actividad han empezado a cambiar como han cambiado ya en muchos sectores.

Mientras algunos se les llena la boca diciendo que en Aragón consumimos el 100 % de las energías renovables en lo que se refiere a electricidad, ¿Qué podrían decir esos mismos políticos respecto a la energía térmica?

El último concurso de 1200 MW eólico así lo demuestra... que su apuesta por las renovables acaba allí. Recordemos lo que escribíamos en esta página hace unos días: para atender las necesidades energéticas de 10.000 hogares la biomasa crea un total de 135 empleos frente a las otras renovables que suponen un total de 9 puestos de trabajo.

Son precisamente esos que se les llenan la boca hablando de que consumimos el 100 % de energía procedente de renovables los que más pegas ponen a la hora de que este sector se implante definitivamente entre nosotros. Desde estas líneas queremos hacer reflexionar a nuestros responsables políticos de las ventajas que puede suponer para nuestra comunidad. Noticias como la red de distrito recientemente inaugurada en ATADES son sólo un pequeño botón de muestra de las posibilidades que ofrece un sector como éste.

Es el momento de poner remedio a esta situación y más en un momento en que la moratoria de las nuevas inscripciones en el Registro Especial merece un mayor impulso de esta actividad que tanto bien puede crear en nuestra comunidad. Y si no lean de nuevo lo que el propio Gobierno de Aragón decía en 1997:

"El aprovechamiento de la biomasa para cubrir las necesidades energéticas en zonas rurales y para la elaboración de biocarburantes, son las áreas que presentan unas expectativas de crecimiento más favorables. En la Comunidad Autónoma de Aragón, por su estructura socioeconómica, la extensión de su territorio, la cultura agrícola, forestal y de consumo energético, existen las bases fundamentales para el desarrollo de un sector empresarial e industrial ligado a la biomasa. "

domingo, 29 de enero de 2012

¿Son todas las renovables iguales?

Dado el gran revuelo que se ha producido este fin de semana con la congelación del sistema de registro para nuevas instalaciones renovables, creo de interés este artículo que publica el diario El País, realizado por el profesor Daniel Villalba Vilá en donde se analiza el coste para el sistema de las diferentes fuentes de energía renovable.
Leyéndolo se observa la bondad que tiene para el sistema eléctrico y para el empleo la energía procedente de la biomasa en cuanto es una de las energías renovables gestionables.
Por ello desde estas líneas creemos que la actual congelación del sistema de prerregistro es absolutamente precipitada y no se ha analizado en profundidad las consecuencias y las bondades que tiene cada sistema de generación eléctrica. Máxime cuando la biomasa genera tanto energía eléctrica como térmica. Además, en momentos en que el paro sobrepasa con holgura los 5 millones de personas, condenar el uso de la biomasa que supone valorizar nuestros bosques y crear empleo puede ser una apuesta muy arriesgada.
Siempre me ha gustado comparar nuestro sistema eléctrico con el de Austria, en donde el cuidado al medio ambiente es realmente parte de su cultura y nos encontramos con datos como estos:


Abastecimiento de energía final procedente de las fuentes renovables en horas de GWh

  • Producción eléctrica
  • Energía hidráulica 41.267 GWh
  • Biomasa (sólida, líquida, gaseosa) 2.566 GWh
  • Energía eólica 1.915 GWh
  • Fotovoltaica 21 GW
  • Geotermia 2 GWh
  • Total producción eléctrica 45.771 GWh

Es decir, la producción eólica en Austria representa un 5 % del total de la electricidad producida por renovables cuando en España la energía eólica representa un 20 % de la producción total de energía eléctrica con una potencia instalada superior a los 20.000 MW.

Por ello creemos que el modelo de renovables en España es totalmente desproporcionado y que cualquier sistema que compense la producción entre distintas fuentes de renovables supondrá una mayor eficiencia, reducirá los costes globales y conseguirá mayor creación de empleo. Es momento para reflexionar, pero por muchas razones la apuesta por la biomasa debe seguir estando en primer lugar.

Buena parte de las discusiones sobre si debemos instalar más energías renovables en España, y cuáles de ellas, están realizadas sobre bases falsas. Tan solo se considera el coste nominal de cada energía y no el coste real para el conjunto del sistema eléctrico. Y ambas pueden diferir muy considerablemente. Últimamente está surgiendo una creciente polémica en España sobre el coste de las energías renovables. Dada la situación de crisis económica en la que nos encontramos y el llamado déficit de tarifa, las preguntas que nos hacemos son del tipo: ¿debemos seguir construyendo plantas de energías renovables en España?, ¿qué tipo de plantas?, ¿no son excesivamente caras en tiempos de crisis y con el déficit de tarifa que tenemos?...Para opinar o decidir sobre qué tipo de energía se debe instalar o promover, normalmente se utilizan los precios a los que cada productor de energías renovables es capaz de producir una unidad de energía (kWh). Pero este precio solo es el coste nominal para el sistema eléctrico. No es el que realmente cuesta a cada uno de los consumidores. De hecho puede cambiar, y mucho, para cada tipo de energía renovable e, incluso, según la potencia instalada en cada momento de cada una de estas energías.

Las energías renovables maduras: eólica, fotovoltaica, biomasa y termosolar.

Básicamente hay cuatro tipos de energías renovables que hoy se aceptan como tecnológicamente maduras (al margen de la hidráulica): eólica, fotovoltaica, biomasa y termosolar. La más barata es la eólica. Pero el coste real de esta energía, ¿es realmente la tarifa nominal aprobada en el BOE que se paga a sus productores? No, la energía eólica se produce de manera intermitente. Esto significa que necesitamos una planta de energía convencional (típicamente de ciclo combinado con gas natural) que cuando no hay viento, la supla. Quizá solo para pocas semanas en verano cuando hay tiempo anticiclónico y demanda muy alta. Pero los productores de estas plantas de ciclo combinado quieren, lógicamente, que se les pague su amortización para un mínimo de horas de funcionamiento y no solo cuando deja de soplar el viento. Por tanto, el coste real de la energía eólica no es solo lo que se paga a sus productores, sino que además debe incluir la parte de amortización de las plantas de ciclo combinado que deben tenerse de reserva como garantía de suministro eléctrico.
Al coste nominal de la energía eólica hay que sumarle el coste de las centrales de cobertura, la energía vertida por falta de demanda y el de las centrales de bombeo.

El viento sopla de día y de noche, pero la demanda eléctrica es relativamente pequeña a altas horas de la noche y de madrugada. ¿Qué pasa cuando la producción de energía eólica es superior a la demanda? Pues que hay que verterla porque no es posible almacenar la electricidad de manera barata y eficiente. Y puesto que el coste de inversión y mantenimiento es constante, el coste real por cada kWh eólico consumido es más alto que el nominal. En España, que tenemos una gran capacidad eólica instalada, ya hemos empezado a verter electricidad de procedencia eólica. En cantidades limitadas, es posible aprovechar parte de esta electricidad sobrante bombeando agua a unos pequeños pantanos donde se queda almacenada a pie de presa (centrales de bombeo) para, cuando se necesita, volver a generarla de la misma forma que cualquier central hidroeléctrica. Sin embargo, en este proceso se pierde aproximadamente el 30% de la energía. Si tenemos en cuenta, además, el alto coste de construir la capacidad de los embalses, el coste real por kWh eólico es muy superior al nominal.
- Al coste nominal de la energía fotovoltaica hay que sumarle el coste de las centrales de cobertura. La mayor parte de la inversión (paneles solares) es importada.

El segundo tipo de energía renovable con mayor potencia instalada en España (al margen de la hidráulica) es la fotovoltaica. Es más cara que la eólica, pero su mayor producción se obtiene en horas con mayor demanda de electricidad, esto es, de día y en verano, cuando el precio de la electricidad es más alto. Una ventaja adicional es que, en parte, es complementaria con la eólica, ya que en días de borrasca es probable que haya mucha eólica y poca solar, y en días anticiclónicos sea al revés. Una desventaja importante es que al producir directamente electricidad, la energía fotovoltaica necesita plantas de cobertura puesto que es preciso abastecer la demanda en días u horas nublados y en algunas horas nocturnas de fuerte demanda. Otra desventaja importante es que, actualmente, la gran mayoría de los paneles solares son importados (de China) y esto representa algo más del 50% de la inversión, con lo que el ahorro en términos de importaciones y generación de empleo local queda muy reducido.

- La energía termosolar y de biomasa no precisa de plantas de cobertura. Importa pocos elementos y genera empleo en zonas con altas tasas de paro.

La energía termosolar consiste en concentrar el sol para calentar agua (o aire en los de la generación más nueva) y con el vapor o aire caliente mover una turbina del mismo tipo que las que se utilizan con combustibles fósiles. Es más cara que la eólica, pero tiene evidentes ventajas sobre las dos anteriores. La mayor de ellas es que permite su almacenamiento durante varias horas en forma de calor (habitualmente utilizando sales), incluso para más de un día. Esto significa que puede producirse en los momentos en los que la demanda de electricidad es más alta y su precio es más alto (típicamente en pleno verano, con temperaturas máximas). No necesita central convencional alguna de cobertura, puesto que, en caso necesario, la propia central puede funcionar con gas u otro combustible fósil. En realidad, también es posible apoyar a una central convencional con una planta termosolar con el consiguiente ahorro de combustible (centrales termosolares híbridas). La energía procedente de la biomasa también puede producirse en el momento que más se necesite. Por eso, a ambos tipos de energías se les llama gestionables. Las dos generan empleo local, especialmente en zonas de alto desempleo.
- El ahorro de las energías renovables con respecto a las no renovables es, como mínimo, el coste del combustible en los próximos 30 años.

Cuando comparamos las energías renovables con las no renovables tendemos a comparar su coste basado en el precio actual del combustible. Esta no es una comparación correcta si el precio del combustible se incrementa en años futuros. Pero, según todas las predicciones, este se incrementará por encima o muy por encima de la inflación. Si esto es así, para comparar correctamente la diferencia de coste entre las energías renovables y las fósiles habría que tener en cuenta el valor actual del coste del combustible a lo largo de toda la vida de la planta (aproximadamente treinta años). Cuando se hace esta comparación, la diferencia entre ambas energías es muy inferior a la diferencia nominal actual. En consecuencia, a la pregunta de si un tipo de energía renovable es cara o es barata con respecto a otras o a la energía fósil, no se puede contestar simplemente fijándose en su coste nominal actualmente. Este es solo una parte y, por lo tanto, no es válida para promocionar un tipo u otro de energía.

domingo, 8 de mayo de 2011

Veracruz intensifica su apuesta estratégica sobre la biomasa

En este artículo se sigue ahondando en la importancia de los biocombustibles para determinados entornos rurales. En concreto son noticias que nos vienen de Veracruz e indican la potencialidad que tienen los biocombustibles en entornos rurales. Realmente si empezamos a "plantar energía" la potencialidad que tiene todo Centroamérica y Sudamérica es espectacular, porque va a convertir entornos rurales que tenían niveles casi de subsistencia en zonas de producción organizadas y con un dinamismo propio que pueden llegar a generar un alto valor añadido. Es muy posible que Latinoamerica sea la gran fábrica mundial de biocombustibles y para que ese futuro se desarrolle hay que empezar a actuar hoy. Y en Veracruz, vaya si han empezado, porque se dan las condiciones naturales para desarrollar ese tipo de cultivos, pero eso no lo es todo: además hay que querer. Esto es lo que está ocurriendo.
El primer aspecto que es necesario es la voluntad política de hacerlo realidad. En el caso de Veracruz, realmente la hay y viene a ser para un coche como el motor de arranque. Una vez que se ha puesto en marcha, es necesario investigar sobre las posibilidades reales que un determinado modelo puede llegar a tener. Y esa implantación de un modelo de negocio implica estudios y análisis por parte de las distintas instituciones académicas y organizaciones empresariales y, por supuesto, poner en común esa información. Muchas de las instituciones que realizan una labor de investigación son de naturaleza pública por lo que hay que ponerlas a trabajar con los objetivos necesarios que se pretende.
Y esos aspectos es lo que está ocurriendo hoy en día en Veracruz. Sorprende el dinamismo y la decisión de conseguir que Veracruz sea un productor estratégico de productos vinculados a la bioenergía. Y fruto de ello se nos habla de acuerdos como el mantenido entre el Instituto Tecnológico Superior de Misantla en Veracruz, México y el Clúster Empresarial Biomasa & Energía, CEB&E . Recordemos que el Instituto Tecnológico Superior de Misantla realizan investigaciones sobre qué variedades autóctonas son las más interesantes para poder desarrollar cultivos energéticos que supongan un desarrollo para la región.
Otro estudio que puede tener consecuencias importantes para el mundo de la aviación se refiere a los estudios que realiza la Universidad de Yale y la Escuela de Estudios Forestales para analizar la aplicación de la Jatropha como recurso energético para la aviación. Dicho estudio cuenta con el patrocinio de la empresa Boeing, lider mundial para la fabricación de aviones.
Para todo ello, además Veracruz va a contar con un Congreso Mundial sobre biocombustibles que va a suponer ser una de las referencias del sector.
Nos alegramos sobremanera de este tipo de estudios en una semana que en Teruel hemos pasado por el trago de tener que cambiar el objetivo de un laboratorio de investigación del INIA que iba destinado para el estudio de los cultivos energéticos a destinarse para realizar investigación en usos agroalimentarios. Hechos como este sólo están provocando un retraso y nos evita estar a la vanguardia de sucesos que tarde o temprano van a venir como es el mayor uso de los biocombustibles y de la biomasa en cualquier aplicación humana que necesite de una fuente energética.
La noticia original de la publicación Veracruzanos.org la tenemos en este enlace.

Exponen ventajas de los biocombustibles
Sab, Mayo 7, 2011


* En Veracruz, interesa una actividad productiva que genere empleo e ingreso.

* Investigaciones sugieren beneficios sociales, económicos y ambientales.

Xalapa, Ver.- Ante el interés del gobernador Javier Duarte de Ochoa por crear puestos de trabajo e ingreso en torno a los bioenergéticos en el estado de Veracruz, el Instituto Tecnológico Superior de Misantla (ITSM) y el Clúster Empresarial Biomasa y Energía (Cebye) tienen un intercambio académico y técnico para analizar las posibilidades reales que ofrecen cultivos generadores de biocombustibles.
Por las características climáticas de sus diversas zonas, el estado de Veracruz cuenta con el potencial suficiente para el aprovechamiento energético de plantaciones y bosques. En ese sentido, el ITSM ha desarrollado una investigación exhaustiva sobre las variedades de planta a fin de determinar y concretar proyectos productivos.
En otro estudio reciente, la Escuela de Estudios Forestales y Ambientales de la Universidad de Yale, en Estados Unidos, confirmó el potencial de la planta jatropha para el desarrollo de combustible sustentable destinado a la industria aérea.
Este primer estudio latinoamericano en sustentabilidad de jatropha, patrocinado por la empresa Boeing, explica que ésta es una planta no comestible que produce aceite y cuya producción ofrece beneficios sociales, ambientales y económicos regionales.
Pone énfasis en países como México y Brasil, que están muy interesados en impulsar nuevas tecnologías para la aviación que, a su vez, redunden además en una menor emisión de gases de efecto invernadero.
Las autoridades mexicanas, en coordinación con el sector agropecuario, autoridades estatales -como el Gobierno de Veracruz- y la iniciativa privada, trabajan desde hace más de un año en la exploración e investigación de plantas y aceites vegetales no comestibles para transformarlos en biocombustibles.
La empresa Boeing, uno de los principales fabricantes de aviones y equipos aeroespaciales, se coordina, a través de su programa Plan de Vuelo, con el gobierno mexicano para integrar a los participantes de la cadena de suministro de los biocombustibles a las acciones en favor del ambiente y del sector aeronáutico.
El plan persigue cuatro fines: desarrollar mejores tecnologías en materia motores y aviones, rentabilizar las operaciones aéreas para ahorrar combustibles, potenciar la compra de bonos de carbono y afianzar el desarrollo de biocombustibles.
Dicho estudio analizó las condiciones reales de explotación en diversos proyectos de jatropha en países latinos. En ese sentido, explica que si la jatropha es plantada en tierra vacía o degradada, el carbono adicional se almacena y la reducción de emisiones puede ser superior al 60%.

jueves, 21 de abril de 2011

Video impactante sobre el cambio climático

En el Año Internacional de los Bosques hemos de recordar con el video que a continuación se reproduce, la capacidad que tienen los árboles para absorber CO2. Es un vídeo muy bien hecho y que tiene la calidad cinematográfica de todo lo que proviene del Reino Unido que ayuda a reflexionar sobre la importancia que tienen nuestros bosques y contribuir cada uno de nuestra manera a que dichos bosques se mantengan limpios y cuidados, donde seguimos pensando que la biomasa tiene mucho que decir. Les dejamos con el video que no por ser corto deja de ser impactante.

domingo, 3 de abril de 2011

Proyecto On Cultivos (parte primera)

Ha llegado a mis manos el proyecto Oncultivos que con un presupuesto global de 33 millones de euros hasta 2009 busca profundizar en los cultivos energéticos. En alguna ocasión ya hemos hecho referencia a este proyecto que empezó a desarrollarse en el 2005 y llega hasta el año 2012 y entre los cuales están coordinándolo el CIEMAT. A continuación iré haciendo referencia al artículo que han preparado los directores del proyecto y que realmente sobre el papel es muy interesante, aunque casi no se encuentran conclusiones y avances del estudio, parte que debería profundizar más porque el texto que se reproduce no transcribe en absoluto un presupuesto de 33 millones de euros. Mucho presupuesto para unas conclusiones muy pobres, al menos por lo que se transcribe en el artículo encontrado aquí. Seguro habrán muchas conclusiones que las reflejadas aquí y suponga una revolución en nuestro entorno rural y energético, situación que de momento no se acaba de atisbar. Hemos leído atentamente el texto referido y se incluyen muchos objetivos del estudio y la motivación que se pretende abordar, pero muy pocos resultados y conclusiones que permitan evaluar esos resultados Lo iremos viendo en sucesivos artículos.
Su punto de partida habla de la potencialidad de la biomasa a nivel mundial para el año 2050 cifrándose en dos veces y media la energía primaria consumida a nivel mundial actual. La parte de cultivos energéticos es un escaso 1 % de la superficie total de cultivo agrícola a nivel mundial por lo que el potencial es altísimo, basado en buena parte en los avances tecnológicos que aseguran una mayor productividad y un cultivo ecológicamente más amigable, por lo que el potencial para los cultivos energéticos es amplio. Según la FAO, el potencial de cultivos energéticos se aproxima a 600 millones de hectáreas. En la Unión Europea, se estima la superficie puede llegar a 20 millones de hectáreas con un objetivo de 144 MTep/año. Además se habla de la reforma de la PAC como un factor tras su reforma puede aumentar su contribución de hectáreas destinadas al cultivo energético.

On Cultivos, una alternativa para el desarrollo de los cultivos energéticos en España

Juan E. Carrasco, Emiliano Maletta y María Aránzazu del Val.

Núm. 325. En Reportaje. Marzo de 2011

30-3-2011

En 2005, un conjunto de empresas, algunas de cuáles ya estaban realizando en España inversiones y actividades importantes en el campo de los cultivos energéticos, junto con diferentes universidades y centros de investigación y otras entidades en el ámbito agrario, deciden promover, coordinados por el Ciemat y su Centro de Desarrollo de Energías Renovables de Lubia (Soria) un proyecto para desarrollar la producción y uso de la biomasa procedente de los cultivos. La propuesta fue presentada ese mismo año para su financiación a la convocatoria de Proyectos Singulares y Estratégicos convocacada por el Ministerio de Ciencia e Innovación, que finalmente fue aprobada iniciándose así el proyecto denominado On Cultivos.

Dentro del ámbito de la biomasa como recurso energético, la producida a partir de cultivos cuya cosecha se destina a la producción de energía es la que presenta un mayor potencial que, según algunos estudios[1], puede llegar a cifrarse a nivel mundial en torno a 1.300 EJ/año, en 2050. Esta cantidad de energía equivale a unas dos veces y media la energía primaria consumida actualmente a nivel mundial y a unas siete veces más que el potencial utilizable de residuos de biomasa.

Los cultivos energéticos pueden ser especies herbáceas o leñosas e introducirse tanto en suelo agrícola como en suelo forestal, en el caso de las especies leñosas.

En 2007, la superficie mundial ocupada por cultivos con fines energéticos fue de, aproximadamente, 20 millones de hectáreas, alrededor de tan sólo un 1% de la superficie agrícola total en el mundo. En su gran mayoría se trataron de especies como la caña, los cereales y diferentes oleaginosas, que se utilizaron para la producción de los denominados biocarburantes de primera generación: biodiésel y bioetanol.

En los últimos años y principalmente a raíz de la gran subida de precios de las citadas materias primas en 2007, el uso de estos cultivos para la producción de energía en competencia con la de producción de alimentos y el uso de la tierra, está siendo objeto de una creciente controversia que, en los casos más extremos, ha llegado a situarlos en el epicentro de las causas de una posible futura hambruna mundial.

Existen, no obstante, diferentes hechos que avalan la viabilidad del desarrollo sostenible de los cultivos energéticos y que ponen en duda las razones esgrimidas en su contra. Asimismo, existen estudios[2] que, en el contexto de un desarrollo tecnológico agrícola y del mercado internacional de materias primas y teniendo en cuenta un crecimiento moderado de la población mundial, consideran posible la alimentación de la totalidad de la población mundial con una superficie cultivada inferior a la actual y con una sostenibilidad de la agricultura superior a la de hoy en día.

Dejando a un lado los movimientos de especulación del mercado que en numerosas ocasiones son los causantes de oscilaciones injustificadas en los precios de las materias primas, es interesante constatar, en lo referente a la disponibilidad de tierras de cultivo, que la propia FAO estima en no menos de 600 millones de hectáreas la superficie arable a nivel mundial disponible de forma sostenible para usos no alimentarios y que la mayor parte de los países tienen superficie agrícola no cultivada, que en el caso tan solo de Brasil superó en 2005 los 350 millones de hectáreas. En la Unión Europea, la Agencia Europea del Medioambiente (EEA), en su informe 7/2006, sitúa a los cultivos energéticos como la principal fuente de energía de la biomasa a partir de 2030, estimando una disponibilidad de superficie agrícola dedicable para su implantación de forma sostenible en torno a 20 millones de hectáreas, en las que podrían llegar a producirse 144 MTep/año de biomasa. Esta cantidad equivaldría a algo más del total de energía primaria consumida hoy en España.

Según Faostat (2011), desde 2001 y hasta 2009, en España ha disminuido la superficie destinada a cereales de secano en 1,8 millones de hectáreas, y en 278.000 ha la superficie total de viñedos a lo que hay que sumar una superficie considerable de regadío. Además, la entrada en vigor en 2013 de las reformas de la PAC va a propiciar nuevos abandonos de tierras en el corto plazo con los correspondientes daños asociados a nivel social y medioambiental que ello supone. Frente a esta situación, las propias reformas de la PAC, la Directiva Europea sobre Energías Renovables (RED) y el Plan de Acción Nacional para el Fomento de las Energías Renovables (PANER 2011-2020)[3] recientemente presentado por el Gobierno, promueven la reutilización de las tierras abandonadas con cultivos energéticos, junto con la mejora del cuidado y la utilización energética de los recursos del monte en España.

De acuerdo a lo mencionado en los párrafos anteriores, la producción de biomasa a partir de cultivos energéticos no solo constituye una alternativa relevante para el desarrollo de las energías renovables y como estrategia de ahorro de emisiones de efecto invernadero sino que, adicionalmente, puede tener una notable incidencia en la realidad social y económica del mundo rural de muchos países, incluido el nuestro.

En el contexto descrito, un conjunto de empresas, algunas de cuales ya estaban empezando a realizar inversiones y actividades en el campo de los cultivos energéticos, junto con diferentes universidades, centros de I+D y otras entidades de ámbito agrario, deciden elaborar coordinados por el Ciemat y su Centro de Desarrollo de Energías Renovables (Ceder), una propuesta conjunta para desarrollar los cultivos energéticos en España. La propuesta es presentada a la convocatoria de 2005 de Proyectos Singulares y Estratégicos del Ministerio de Ciencia e Innovación y finalmente aprobada para su ejecución. El proyecto contempla un periodo de duración de 2005 a 2012. Así surge el proyecto singular estratégico denominado "Desarrollo, demostración y evaluación de la viabilidad de la producción de energía en España a partir de biomasa de cultivos energéticos" (PSE On Cultivos), que hasta la fecha constituye un esfuerzo conjunto público-privado sin precedentes en el ámbito de la agroenergética en España. El Proyecto viene siendo cofinanciado desde 2005 por el Ministerio de Ciencia e Innovación y, desde 2008, por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). Los datos generales del proyecto se muestran en el cuadro I.

jueves, 31 de marzo de 2011

El petróleo del futuro

La investigación respecto a las microalgas supone una clara apuesta por la sustitución del petróleo por fuentes de energía más limpias: lo primero que gracias al CO2 que emiten determinadas industrias se consigue retener parte de ese CO2 que de otra forma acabaría yendo a la atmósfera. La segunda y quizás más importante sería la sustitución de las microalgas procesadas como uso orgánico sustitutivo del petróleo. Las apuestas de varias petroleras es un hecho y por tanto, parece ser que puede llegar a ser una solución complementaria con otro tipo de vehículos, en cuanto que permite la utlización de los vehículos actuales.
Las microalgas son especies de algas microscópicas, plantas simples y flotantes que no tienen hojas, raíces o tallos. Las mismas se descomponen más fácilmente que otras plantas empleadas para producir biocombustibles porque no cuentan con paredes celulares resistentes, de acuerdo a los datos aportados por los propios responsables de la investigación.
La Universidad de Michigan está muy activa en esta investigación y ha logrado grandes progresos en base a la cocción de las microalgas y basan su proceso en una “sopa de algas". Las microalgas se someten a una temperatura de 300 grados centígrados, siempre manteniendo el agua a alta presión para preservar el estado líquido en lugar de crear vapor.

La cocción a presión se realiza durante un lapso de entre treinta minutos a una hora, tras lo cual se obtiene el biocombustible crudo. La alta temperatura y la presión elevada permiten que las algas se descompongan al reaccionar con el agua. Así se obtienen los hidrocarburos, pero también las proteínas y los carbohidratos presentes se descomponen, aportando al rendimiento del biocombustible.

Los ingenieros sostienen que este proceso intenta reproducir el mecanismo empleado por la naturaleza para desarrollar el petróleo, pero sin la necesidad de esperar millones de años. Vale destacar, igualmente, que no se trata de un sistema mágico y que aún restan resolver varios interrogantes.

Por la cantidad de proyectos que confluyen al mismo punto, da la sensación que por aquí puede ser el futuro. La noticia original la pueden encontrar aquí.

Unas microalgas se alimentan de CO2 para producir biopetróleo en España

ALICANTE, España — En un bosque de tubos de ocho metros de alto, cerca de Alicante, en el este de España, macera el que puede ser el carburante del mañana: biopetróleo producido con unas microalgas que se alimentan del anhídrido carbónico que despide una fábrica vecina.

Cerca de 400 tubos de color verde oscuro en los que crecen millones de microalgas se levantan en una llanura de esta región oriental española, junto a una cementera, que despide CO2, un gas que es capturado y llevado por medio de tuberías hasta la pequeña fábrica de biopetróleo.

Investigadores franceses y españoles de la pequeña empresa Bio Fuel Systems (BFS) desarrollan desde hace cinco años este proyecto, todavía experimental.

En un momento en que los industriales buscan soluciones imaginativas como alternativas al petróleo, la idea es reproducir y acelerar un proceso que ha durado millones de años y permitido la producción de petróleo fósil.

"Tratamos de simular las condiciones que había hace millones de años, cuando el fitopláncton se transformó en petróleo. De esta manera, obtenemos un petróleo equivalente al petróleo actual", explica el ingeniero Eloy Chapuli.

Las microalgas, procedentes de una decena de cepas mantenidas en secreto, fueron recogidas en el mar Mediterráneo y en el océano Atlántico.

En los tubos se reproducen a gran velocidad, desdoblándose diariamente por fotosíntesis y gracias al CO2 emitido por la cementera.

Todos los días, una parte de este líquido muy concentrado se extrae y filtra, permitiendo la obtención de una biomasa que producirá petróleo. El agua restante se vuelve a introducir en los tubos.

Para sus inventores, la otra gran ventaja de este sistema es que ayuda a acabar con la contaminación: absorbe CO2 que, de otra manera, acabaría en la atmósfera.

"Es un petróleo ecológico", asegura el presidente y fundador de BFS, el ingeniero francés Bernard Stroïazzo-Mougin, que trabajó en campos petrolíferos en Oriente Medio antes de instalarse en España.

La fábrica de Alicante todavía tiene más de laboratorio que de factoría. "Necesitaremos todavía entre cinco y 10 años más para pasar a una producción industrial", asegura Stroïazzo-Mougin, que espera poder desarrollar a corto plazo un primer proyecto a gran escala en el sur de España y otro en la isla portuguesa de Madeira.

"Una unidad de unos 50 km por 50 km, lo que no es algo demasiado grande en las zonas desérticas del sur de España, podría producir alrededor de 1,25 millones de barriles diarios", es decir, casi tanto como las exportaciones cotidianas de petróleo iraquí, subraya el ingeniero.

BFS, una empresa de capital privado, busca ahora negociar con "varios países para que subvencionen la instalación de campos petrolíferos artificiales", explica su presidente.

La empresa asegura que podrá vender sus barriles a un precio competitivo, apoyándose en la venta de productos derivados, como ácidos grasos de tipo Omega 3 obtenidos a partir de la biomasa.

Otros proyectos similares se están estudiando en otras regiones del mundo.

En Alemania, el grupo energético público sueco Vattenfall lanzó en 2010 un proyecto de absorción por medio de algas del dióxido de carbono emitido por las centrales que funcionan con carbón.

El gigante estadounidense del petróleo ExxonMobil ha previsto una inversión de hasta 600 millones de dólares en investigaciones destinadas a producir petróleo a partir de algas.

Los industriales, en particular en el ámbito aeronáutico, están interesados en estas investigaciones, en las que esperan encontrar soluciones para sustituir al petróleo clásico, cada vez más escaso y cuyos precios son variables.

jueves, 24 de marzo de 2011

Castilla y León como modelo de reforestación

Que alguien de la FAO, venga a España a alabar la gestión forestal da muchas satisfacciones. En concreto alaba la gestión de Castilla León que en temas relativos a bosques y gestión de la biomasa va por delante del resto de comunidades autónomas y señala como ejemplar su política de reforestación. Las ventajas de la biomasa ya las hemos señalado en estas páginas y nos damos cuenta de una mayor sensibilización de todas las comunidades para abogar por ello, pero el tener referencias dentro del propio país también es una señal de orgullo: muchas veces miramos hacia Europa y no vemos con los mismo ojos las cosas buenas que se realizan en nuestras fronteras. Por eso que el director forestal de la FAO venga a hablar del modelo de gestión que se lleva en Montes Urbión es un motivo más para animar a todos a seguir en esa dirección. Creemos en la existencia de un modelo de gestión empresarial vinculado a la biomasa que genere valor añadido y que suponga un aprovechamiento de los recursos naturales que nos ofrece la naturaleza para conseguir con ello la creación de puestos de trabajo que al aprovechar los recursos naturales de la zona evita la deslocalización. Tener noticias como éstas anima y mucho a seguir yendo por el buen camino, máxime cuando España se considera como una de las primeras potencias en Europa en base a las posibilidades que ofrecen los bosques.
La noticia original la tiene disponible en este enlace.

Rojas Briales destaca el valor social del Bosque Modelo Urbión. El director forestal de la FAO apuesta por el aprovechamiento forestal para biomasa


Eduardo Rojas Briales, responsable del Departamento Forestal de la FAO, destacó ayer el valor social de los bosques modelo como el Bosque Modelo Urbión, en las provincias de Burgos y Soria, para el desarrollo a largo plazo de sus territorios, por encima, incluso de los efectos económicos o ambientales. Rojas valoró este tipo de bosques entre los que mencionó los que también se están gestionando en regiones como Cataluña, el País Vasco, las Landas o los Alpes suizos, destacando que en cada uno de ellos el modelo es distinto, pero en todo caso valiosos para sus territorios.
Además, Rojo abogó por el aprovechamiento de los bosques y en este sentido aseguró que Castilla y León aún puede duplicar su actual aprovechamiento que está en un 25%, dada la gran masa forestal de la región. Se acercaría así al nivel de aprovechamiento del conjunto del país que está en el 50%, mientras que en Europa se cifra en el 60%.
En este sentido, valoró especialmente la política forestal de la Junta de Castilla y León, comunidad que «está muy comprometida con sus recursos forestales», no en vano, añadió «es la primera región de España y la Unión Europea en reforestación y la que más aporta en extensión y capitalización en el aumento de bosques, por lo que la preocupación en estos momentos está más sobre las personas que sobre el medio», explicó en referencia a la despoblación del medio rural. «En un territorio de 90.000 kilómetros cuadrados, la densidad de población es similar a Finlandia y, teniendo en cuenta la estructura de edad, el medio rural profundo de montaña está en situación de emergencia demográfica», concluyó.
En todo caso, el director forestal de la FAO aboga por adecuar las gestiones históricas y aprovechamientos de los bosques a las necesidades actuales de las sociedades y en este aspecto, cabe apostar en Castilla y León por los recursos forestales de los bosques bajos para la producción de biomasa, que propiciará una menor dependencia del gas y del petróleo.
Finalmente, en el contexto global, Rojas Briales destacó que al ser la comunidad castellano-leonesa una de las regiones con mayor reforestación de bosques de España, el reto actual es conducir ese proceso a un estado más estable que genere riqueza a través de esos aprovechamientos forestales.

Situación mundial

El responsable del Departamento Forestal de la FAO, que ayer recordó haber comenzado a trabajar precisamente en la zona de Pinares en Burgos, realizó un balance del estado de los bosques en el mundo, destacando las cuatro regionales del mundo en las que los montes están estables, Europa, Norteamérica, Asia y el norte de África. Los países asiáticos en conflictos, el África subsahariana y Latinoamérica, por el contrario, no logran avanzar en las reforestaciones de sus territorios.
Y teniendo en cuenta que la amenaza actual es el cambio climático y los bosques son claves para frenarlo o estabilizarlo, la lucha mundial gira en torno a su conservación, restauración y buena gestión, evitando los incendios y la emisión de carbono fósil, y procurando la utilización de los productos forestales y agrícolas que se puedan sumar para generar una economía verde. Ese es uno de los retos que la sociedad tiene por delante, afirmó Rojas, en la segunda jornada de Simposio Enfoques Territoriales que reúne a 400 expertos en la capital.

sábado, 19 de marzo de 2011

La polémica sobre los eucaliptus


Nos hacemos eco de la polémica que se está produciendo sobre el cultivo de los eucaliptos:¿es real la opinión de los ecologistas sobre la desertización que produce el eucaliptus o la opinión de la empresa que aboga por sus bondades?
Parece que vamos a observar un continuo flujo de datos pero que duda cabe que la experiencia secular de ENCE en eucalipto allí está. Los análisis que han hecho Ence junto a la Universidad de Huelva y que en su día recogimos aquí demuestran buenas producciones para el eucalipto y se reafirmaban que el eucalipto no es tan agresivo con el entorno como se cree: hablaban de la eficiencia y el bajo consumo de agua y nutrientes, así como sus altas tasas de crecimiento y fijación de co2 hacen del eucalipto la mejor especie para cultivar biomasa con fines energéticos.
Las principales ventajas ambientales del eucalipto, como es su demostrada austeridad en el consumo de recursos, le confieren claros beneficios comparativos frente a los cultivos agrícolas, con demandas de fertilizantes y agua mucho mayores.
No hemos profundizado en los comentarios de los ecologistas, pero el crecimiento del eucalipto y su baja necesidad de recursos hídricos es un argumento de peso. En resumen, no
tenemos una opinión clara sobre el tema y comprendemos las posturas de cada uno de los que entablan dicha disputa.

El texto original lo tenemos aquí.


ENCE ofrece a ecologistas y a las administraciones consensuar sobre la gestión de eucaliptos.








Madrid, 17 mar (EFE).- La empresa Ence ha ofrecido hoy a los grupos ecologistas y a las administraciones locales, autonómicas y estatal la creación de una mesa conjunta que permita el consenso de un modelo de gestión sostenible de las plantaciones de eucaliptos en España, informa la compañía.

Recuerda que ya antes de la presentación ayer del manifiesto "Una visión común sobre el problema de las plantaciones de eucalipto", firmado por una veintena de organizaciones ecologistas, Ence ya había mantenido encuentros preliminares con varias organizaciones ambientalistas, con empresas y asociaciones del sector forestal y con administraciones locales y autonómicas.

Ence responde así al manifiesto publicado ayer por veinte asociaciones ecologistas que advertía de la proliferación de bosques de eucaliptos en España, unas 60.000 hectáreas en Cantabria.

Explica que el objetivo es propiciar un cambio en la ordenación territorial que permita hacer sostenibles las plantaciones de eucaliptos, un cultivo que, "desde la visión de Ence e importantes científicos, es mucho menos agresivo para el medio ambiente que muchos otros forestales o agrícolas, ya que la intervención humana es mucho más reducida, así como el consumo de agua o el tratamiento con productos químicos".

La presentación del manifiesto por parte de los grupos ecologistas es para Ence una oportunidad para abordar la necesidad de las plantaciones forestales, hacerlas sostenibles y conseguir a medio plazo, mediante el diálogo, un modelo de gestión coherente y con el que todas las partes se sientan identificadas.

Ence dispone de 116.000 hectáreas de superficie forestal en España, Portugal y Uruguay y sólo en territorio español son 82.000, y el 80 por ciento del total están certificadas como sostenibles en gestión forestal.

La empresa además gestiona otras 14.000 hectáreas de cultivos energéticos, plantaciones de chopos y eucaliptos, que permiten la generación de energía renovable con biomasa.

Insiste en que en todas sus superficies y cultivos forestales y energéticos Ence cumple escrupulosamente las normas legales y los criterios de certificación.

Toda esa gestión forestal permite a Ence generar cada año 1,3 millones de megavatios hora de energía renovable, con una capacidad suficiente para abastecer de electricidad a más de 570.000 hogares cada año, y la fabricación de 1,2 millones de toneladas de celulosa libre de cloro (libre de cloro elemental en las fábricas de Huelva y Asturias y totalmente libre de cloro en la de Pontevedra).

Recuerda que la celulosa es materia prima para la fabricación de productos higiénicos y sanitarios de primera necesidad.

Destaca que en España el eucalipto apenas supone el 2,8 por ciento de la superficie forestal y las plantaciones que gestiona Ence en territorio español son el 0,3 por ciento.

La empresa entiende que se trata de un debate necesario y perfectamente asumible por todos los grupos de interés.

En el norte de España, los eucaliptos de Ence apenas suponen el 2,2 por ciento del total de los de Galicia, Asturias, Cantabria y País Vasco. EFE-Cantabria.

jueves, 17 de marzo de 2011

El papel de la energía nuclear en nuestro sistema energético

En estos momentos, en la que la polémica con la energía nuclear está servida ya que la preocupación que existe a nivel mundial es tremenda, especialmente por las vidas humanas perdidas y por las graves consecuencias que un fatal desenlace puede tener para los japoneses si no se atajan los problemas de la central de Fukushima. En este artículo que se ha reproducido se cita la importancia estratégica que tienen las centrales nucleares en los sistemas eléctricos occidentales. Pues bien, la gran ignorada del artículo ha sido precisamente la biomasa y la geotermia, a parte de los avances que se están realizando en la termosolar para poder almacenar energía.
Se cita entre otras cosas, ya sabido por todos, que la energía eólica debe contar con el respaldo de las plantas de ciclo combinado que hace excesiva la capacidad instalada por el hecho de la variabilidad del viento. Pues bien, ¿porqué no asegurar esa parte del suministro con una planta de biomasa que funciona las mismas horas que una central nuclear? ¿ y además pone en valor recursos naturales autóctonos, sin depender del gas ni del petróleo ni del uranio? ¿y crea más puestos de trabajo globales que cualquier otro sistema de generación eléctrica porque la biomasa debe estar en la central? ¿y ayuda a mantener limpios los bosques y a ofrecer cultivos alternativos mucho más estables a los agricultores?
Es una pena que un artículo interesante porque hace una síntesis de nuestro sistema eléctrico se haya olvidado de la capacidad de la biomasa. Si es poca la capacidad instalada en España es por lo que estamos aquí escribiendo y trasladando noticias que van apareciendo, pero parece ser que no lo estamos haciendo muy bien porque todavía se producen lagunas como la que hemos podido leer en el Diario de Sevilla que puede encontrar aquí.

Un sector estratégico para la estabilidad de la red eléctrica

La nuclear es la energía que más horas funcionó en 2010

¿Puede permitirse España el lujo de desterrar la energía nuclear? Éste es el debate reabierto tras el desastre de Fukushima, en el que intervienen furibundos detractores y defensores, mezclados con los intereses empresariales de un sector que genera ingentes volúmenes de inversión. Por encima del ruido, hay una realidad inapelable: la energía nuclear juega ahora mismo un papel clave en la estabilidad del sistema eléctrico nacional y su sustitución sólo es viable a largo plazo.

La potencia instalada en el sistema eléctrico peninsular asciende a 97.447 megavatios (MW), según el avance del Informe 2010 de Red Eléctrica (REE). El régimen especial, que comprende las tecnologías renovables, tiene la mayor porción de la tarta: un 34%. La eólica acapara el 20%, la solar un 4%, y el resto de tecnologías, como biomasa o cogeneración, agrupa un 10% del total. La hidráulica, que tampoco genera emisiones en la producción de energía, supone un 17% de la potencia instalada en España, mientras que el ciclo combinado acapara el 26% del parque de generación, y el carbón y el fuel suman un 9%. En cambio, la nuclear debe conformarse con un modesto 8%.

Estas cifras pueden llevar a subestimar el papel de la energía nuclear. El reparto de la potencia instalada no tiene correlación con la cobertura de la demanda. Los ocho reactores nucleares españoles cubrieron el 21% de la demanda eléctrica en 2010. La razón estriba en que la nuclear tiene una característica de la que carecen por ahora las renovables: regularidad. Según el Foro Nuclear, en 2010 las nucleares españolas operaron 7.946 horas; por término medio más del 90% de las horas del año y muy por encima de otras centrales de producción eléctrica.

La irregularidad de las renovables se plasma en que cada megavatio eólico necesita el respaldo de otro megavatio de ciclo combinado para evitar tensiones en el suministro. Su conexión al sistema depende de la velocidad del viento y es una situación impredecible para cada parque. Y si algo necesita un sistema eléctrico para funcionar es previsibilidad. Un ejemplo de esta variabilidad de la energía eólica es que en 2010 se registraron situaciones extremas: en la madrugada del 9 de noviembre, el 54% de la demanda fue cubierta con esta energía, mientras que en la mañana del 26 de junio apenas cubrió el 1%. Esta dependencia del clima es extrapolable a la hidráulica, que el año pasado aumentó su producción casi un 60% gracias a la alta pluviosidad registrada, pero que en años de sequía es muy inferior.

Además, las horas de máxima producción de energía eólica son las nocturnas, precisamente cuando menor es la demanda. Esta circunstancia obligó el año pasado a REE a desconectar parques porque no había demanda suficiente para asumir este exceso de producción. Y por la falta de capacidad de las conexiones con los países limítrofes -especialmente con Francia, otro de los problemas a resolver-, no se pudo exportar esta energía desaprovechada, que REE cifra en el 0,6% del total anual.

Tampoco la solar es alternativa por el momento. Su peso en la cobertura de la demanda es un 2%, exactamente la mitad de su aportación a la potencia instalada, y sigue siendo cara por ahora en relación con el resto de fuentes. Estos datos muestran que no hay una respuesta sencilla al dilema nuclear y que todas las salidas tienen un coste que la sociedad española debe estar dispuesta a asumir. Sea cual sea la solución, debe emanar de una planificación transparente a largo plazo por encima de eventos coyunturales y argumentos demagógicos. Y quizás eso es mucho pedir a la clase política española.

lunes, 14 de marzo de 2011

¿Están siendo eficientes en el ahorro energético nuestros gobernantes?

No hay mucho que señalar resulta que consumimos casi tres veces lo que consumen los alemanes en gasto de alumbrado público: ¿quién debería ahorrar energía primero? La noticia la recoge la CADENA SER y representa un punto de autocrítica necesaria: si uno no hace los deberes, ¿qué argumento moral puede tener para exigirlo a los demás?


España podría ahorrar más de la mitad en iluminación exterior

Las bombillas LED de bajo consumo solo suponen la mejor opción cuando su instalación se hace de forma planificada

CARLOS CALA 13-03-2011

España es el país de la Unión Europea que más energía consume en alumbrado público: unos 118 kilowatios hora al año, frente a los 90 kwh/año de Francia o los 48 kwh/año de Alemania. Y eso que en las estadísticas oficiales no se incluye la iluminación ornamental, orientada a los monumentos o edificios públicos, y que también suponen un gasto importante, especialmente en las grandes ciudades.


Contaminación lumínica en España

Contaminación lumínica en las ciudades de Zaragoza (izquierda) y Madrid (derecha)- (ESA / NASA)

Alumbrar las calles y carreteras cuesta anualmente a los ciudadanos 450 millones de euros, una cifra que podría reducirse a la mitad, o incluso más, con una planificación adecuada. Con ella, se evitarían otros daños de este consumo excesivo, como por ejemplo, la contaminación lumínica.

Según el grupo de estudio de Contaminación Lumínica del Departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Complutense de Madrid, se considera que existe contaminación lumínica cuando se iluminan innecesariamente determinadas zonas. Alejandro Sánchez de Miguel, miembro de este grupo de estudio, asegura que no hay lugares en España libres de este tipo de contaminación. Ni siquiera las zonas rurales lo están, porque el halo luminoso de las grandes ciudades se propaga a lo largo de cientos de kilómetros. Así, señala Alejandro Sánchez, el resplandor de Madrid se detecta incluso a 250 kilómetros de la capital; o el de Barcelona, puede divisarse desde las islas Baleares.

Los efectos de la contaminación lumínica

Entre las consecuencias más directas de este tipo de contaminación está el despilfarro de energía eléctrica y el elevado gasto público que ello conlleva. También habría que destacar los efectos medioambientales negativos, puesto que el exceso de luz por la noche impide la destrucción de las partículas contaminantes del aire. El dióxido de nitrógeno y sus derivados se desintegran mediante una reacción química que depende mucho del nivel de oscuridad. La luz impide que, durante la noche, se destruya hasta un 5% de partículas contaminantes. Por lo tanto, a mayor contaminación lumínica, mayor contaminación ambiental. Además, la contaminación lumínica provoca que muchas especies animales, sobre todo las aves, se desorienten o modifiquen sus comportamientos.

Tampoco habría que perder de vista otros efectos de una iluminación mal planificada, como la que existe en la actualidad. Por ejemplo: problemas de seguridad en las carreteras. Hoy en día existen muchas vías que se encuentran prácticamente a oscuras en las que, de pronto, aparecen focos muy potentes de estaciones de servicio o de áreas de descanso que pueden causar pérdida de visión temporal en los conductores. Por otra parte, también es un riesgo tener carreteras en las que se derrocha la iluminación, porque se genera un exceso de confianza en quienes se encuentran al volante y puede alentar de forma inconsciente un aumento de la velocidad del vehículo.

Un efecto más de la contaminación lumínica es la destrucción del cielo como patrimonio de todos, como recurso natural y, también como recurso económico. Hay lugares que utilizan la observación astronómica como una manera de generar riqueza a través del turismo. Esta opción se pierde, cuando la iluminación impide algo tan simple como ver las estrellas. Alejandro Sánchez de Miguel asegura que no podemos resignarnos a que el único cielo nocturno que conozcan los niños que viven en las ciudades, sea de color naranja. Además, recuerda que en España, y debido a la contaminación lumínica, muchos astrónomos se están viendo obligados a desplazarse o a emigrar para poder realizar determinadas investigaciones.

La tecnología LED, por sí sola, no soluciona el problema

El Gobierno ha anunciado, dentro del plan de ahorro energético aprobado por el Consejo de Ministros el pasado 4 de marzo, que piensa cambiar de aquí a cinco años las lámparas de las vías públicas por otras de bajo consumo. Pero, ¿es el alumbrado LED (diodo de emisión de luz) la solución global? En principio, los expertos de la Universidad Complutense de Madrid creen que no.

Estas bombillas tienen algunas ventajas, como su inmediata respuesta (tardan menos de un segundo en iluminar, frente a los más de diez minutos que necesitan las actuales lámparas de vapor de sodio), o su vida útil, cinco veces superior a la de las bombillas que ahora se utilizan. Sin embargo, las luces con tecnología LED tienen una eficiencia energética ligeramente menor que las de vapor de sodio. El LED reduciría el consumo, pero también la potencia. Es decir: si únicamente se cambia la bombilla, habría menos contaminación lumínica, pero porque la normativa actual no permite el derroche. Sin embargo, eso no significaría que se estuviera alumbrando mejor. De hecho, para conseguir la misma iluminación con una lámpara LED que con las bombillas actuales, sería necesario un mayor consumo de energía.

Hay un dato importante que aporta la Asociación contra la Contaminación Lumínica "Cel Fosc" (Cielo Oscuro). Según esta asociación, está demostrado que la luz blanca de los LED que se comercializan en la actualidad es muy nociva para la salud humana. Estas lámparas emiten una gran cantidad de radiación en longitudes de onda corta, próximas a los 440 nanómetros. Se trata de la luz que más altera la conducta de las especies de vida nocturna, y provoca en el ser humano la inhibición de la secreción de la hormona de la melatonina, que sólo se genera en condiciones de oscuridad. Es la hormona encargada de controlar el ritmo cardiaco, y un antioxidante que protege al organismo frente a las alteraciones degenerativas y contra ciertos tipos de cáncer.

Lo ideal es la planificación

Para saber si la iluminación de una farola es buena o mala, deberíamos situarnos a unos veinte o treinta metros de distancia. Si, desde ese lugar, podemos ver la bombilla, quiere decir que se está derrochando energía porque, en realidad, la cantidad de luz que llega hasta esa distancia es muy poca. En muchos lugares hay farolas que iluminan hacia arriba, o que no utilizan cristales totalmente transparentes, algo que no tiene ningún sentido.

Conseguir farolas que reduzcan el consumo energético y que logren una menor contaminación lumínica y ambiental puede resultar caro al principio, aunque sea una inversión amortizada para el futuro. La instalación ideal sería la que envíe al suelo el 100% de la luz, sin emitir nada hacia arriba. En caso de utilizar lámparas LED, lo idóneo sería que fuesen de color amarillo y no blanco. Además, debería establecerse un sistema de eficiencia que adecúe la iluminación al uso real del entorno. Sería algo similar a lo que hacemos en nuestras casas: colocamos las lámparas donde las necesitamos y, cuando no las necesitamos, las apagamos. Es lo que hacemos al usar una linterna: apuntamos sólo hacia el lugar que queremos iluminar, y no en todas direcciones.

La tecnología actual permite trasladar esa eficiencia a las calles. La iluminación inteligente es un proyecto innovador en la Unión Europea. Curiosamente, y a pesar de que España es el país comunitario con mayor consumo de energía por habitante, no participa en dicho proyecto.