miércoles, 24 de julio de 2013

Proyectos para acompañamiento por parte de Enermass

ENERMASS: Call for Proposals
The launch of the 1st Call for Proposals ENERMASS is open continuously from 20 March to 31 December 2013.
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ENERMASS is a European transnational project whose main goal is to create a cluster on the theme of biomass energetic valorization (bioenergy chain) at SUDOE (South-Western European Space) level. Today Enermass is a consortium composed by relevant actors working in the renewable energies field and especially in biomass sector in Spain, Portugal and France.

The project aims to create a transnational structure that is active throughout the SUDOE to develop projects combining supply of technology, economic and environmental aspects.

The main objectives of the cluster are:
  • to identify innovation stakeholder’s projects at early stages and support them.
  • to effectively help and follow up these projects by funding studies (technical, economic, legal, regulatory).
  • to implement (regulatory, legal, technical) watch and lobbying to represent Enermass consortium main goals.
  • to support consortium agreements between firms for technological developments and intellectual property rights, dissemination of know-how…
  • to implement quality labels for Enermass services such as consulting and training.
The cluster wants to meet these goals by enhancing cooperation between organizations, institutes and enterprises through the South Western Europe area.

Enermass aims at enhancing innovation in the biomass-energy field. As a result, it should promote innovative and high impact projects that could disseminate throughout the SUDOE

The project is financed by the funds FEDER from EU and will run during the period from September 2012 until December 2014.

For more information please contact:   clusterbiomasayenergia@ecobiomasa.com


Las dudas de la rentabilidad razonable en las renovables

Traigo a colación un artículo que publica el diario Expansión que creo es clarificador sobre las expectativas de rentabilidad que se pretenden aprobar relativas a la reforma del sistema eléctrico en España y en especial con el marco de retribución de las renovables.
Dicho artículo es un artículo e opinión de Juan María Román.
Como pueden haber leído, la retribución se vincula a la rentabilidad de los bonos a 10 años con un diferencial razonable. Ante esto, cuesta el afrontar una inversión en la economía real dado que existen otros instrumentos mucho más eficientes y con menor coste para el inversor de obtener esas rentabilidades. Además implica la consideración del inversor como una inversión financiera, cuando el objetivo del inversor es otro, donde a veces se añaden otras consideraciones como el cuidado del medio ambiente, o la reducción de nuestra dependencia energética. El establecer márgenes sobre la rentabilidad del bono a 10 años, resulta un instrumento útil para la valoración de las inversiones y así se ha de considerar pero no para la retribución de inversiones que implica un riesgo mucho más elevado. Si tengo una inversión fotovoltaica, ¿voy a ser totalmente ajeno a que me roben las placas ya que tengo una rentabilidad asegurada? ¿o voy a ser descuidado en las labores de mantenimiento porque mi rentabilidad va a depender de la inversión y no de la producción?
Es decir se plantean muchas dudas que generará sin lugar a dudas muchas situaciones conflictivas, y lo único que se va a producir una caída en la producción eléctrica de renovables.
Sin lugar a dudas el déficit de tarifa es un problema común que tiene su origen en el desmadre, como ya se ha indicado aquí, no de las retribuciones sino de los cupos de inversión en lo que se refiere a renovables. Como España es un reino de taifas, o al menos eso parece, nadie ponía control a que se cumplieran los cupos preestablecidos en la producción eléctrica con renovables y así nos encontramos que tenemos un sobredimensionamiento de tecnologías que no son gestionables, la solar no produce de noche y la eólica cuando no hay viento, y otras que crean empleo como la biomasa o el biogás, al ser más compleja su gestión, en ningún momento ha llegado a los cupos preestablecidos: cuando además son las que crean empleo.
Conocemos de empresarios, que han tenido que renunciar a inversiones reales y generadoras de puestos de trabajo, y menos mal que lo han hecho por ellos, precisamente por la incertidumbre generada por semejante maraña de reglamentaciones.





El reciente RDL 9/2013, de 12 de julio, por el que se adoptan medidas urgentes para garantizar la estabilidad financiera del sistema eléctrico define la “rentabilidad razonable” como la que “girará, antes de impuestos, sobre el rendimiento medio en el mercado secundario de las Obligaciones del Estado a diez años, aplicando el diferencial adecuado”. Llama la atención en esta nueva regulación que el rendimiento de las Obligaciones del Estado a diez años sea la referencia casi única de retribución, cuando éste es un indicador que se utiliza comúnmente para analizar rendimientos de instrumentos de deuda y nunca para retribuir activos afectos a actividades económicas, sean o no reguladas.
El rendimiento de las Obligaciones del Estado sólo refleja el riesgo soberano del país y, por tanto, no tiene en consideración los riesgos operativos del negocio ni, especialmente, el riesgo regulatorio. Además, como resulta evidente, tampoco tiene en cuenta el coste del capital invertido que, como se explica más adelante, debe ser un componente esencial de esta tasa de retribución. La referencia generalmente utilizada para evaluar decisiones de inversión es el WACC (coste medio ponderado de capital, por sus siglas en inglés), que, como su nombre indica, pretende estimar los costes y retornos exigidos de cada una de las fuentes de financiación, ponderados por las proporciones que supondrán a futuro cada uno de ellos. Para su cálculo, por tanto, no sólo se estima el coste de la deuda en la parte que financia la actividad, sino que se añade también el coste del capital propio a invertir, basado, principalmente, en la tasa de retorno que cualquier inversor exigirá considerando el coste de oportunidad y los riesgos de la actividad.
Cualquier inversor, actual o potencial, en una actividad regulada utiliza esta metodología para tomar su decisión de inversión, lo cual explica por qué los reguladores del sector eléctrico en la práctica totalidad de los países de nuestro entorno utilizan el WACC como variable retributiva.
Cabe añadir que, aunque se pudiera pensar que los diferenciales fijados en el Real Decreto Ley pretenden compensar los riesgos operativos y financieros, la realidad es que no pueden servir para ello dado que el WACC y el rendimiento de las Obligaciones evolucionan en el tiempo de forma diferente.
El hecho de que esta nueva regulación en España únicamente considere el rendimiento medio de las Obligaciones del Estado a diez años como referencia de retribución, parece que pretende únicamente “cuadrar las cuentas” del déficit de tarifa. Sin embargo, no sólo se utiliza esta referencia para el segundo semestre de 2013, sino que también se fija para el año 2014 y ejercicios posteriores, lo cual le quita el carácter de excepcionalidad que cabría esperar y supone lanzar una señal absolutamente negativa para atraer futuras inversiones.
RIESGOS Y COSTE DE OPORTUNIDAD
La llamada reforma energética no ha hecho más que empezar y el concepto de “rentabilidad razonable” será, sin duda, objeto de muchas discusiones en los próximos meses. Esperemos que el objetivo de acabar con el déficit de tarifa, ya asumido por todos los agentes, no acabe también con las inversiones en este sector estratégico, tan importantes en la situación actual de nuestro país y, por ello, que la tasa de retribución que finalmente se apruebe se obtenga mediante una metodología WACC, valorando los riesgos y el coste de oportunidad, tal como es la práctica generalizada de los reguladores de nuestro entorno.
Esta sería la única forma para poder competir en la difícil y tan necesaria tarea de atraer inversiones a nuestro sector eléctrico.

martes, 2 de julio de 2013

La inversión también se tiñe de verde

Adjuntamos un artículo de la revista Funds People que habla de el enfoque que realiza la gestora suiza Pictet en lo relativo a los grandes capítulos de inversión que son las energías verdes, el agua, la tierra y la madera. El entrevistado es Christoph Butz, ingeniero forestal y experto en sostenibilidad de la firma Pictet.

El artículo original lo puede encontrar en este enlace. Entre los comentarios que realiza destacamos los siguientes:

  • Dificultad de trasladar la biodiversidad a la gestión de activos.

  •  Alta pérdida en el transporte y el procesamiento de alimentos, que llega en USA hasta el 25 %. Si a esto añadimos la pérdida que se producen en los hogares con países como SUIZA que se deshecha hasta el 40 % de los alimentos, nos encontramos que en muchos casos el aprovechamiento puede llegar a una tercera parte, cifras que son especialmente llamativas. De allí surgen ideas de inversión como apuestas por mejoras en logística de alimentos. 

    Otro tema que genera oportunidades de negocio es la acuicultura, en cuanto se tiene que dar una mayor transición hacia ella, dado que el volumen de pescas anuales está estabilizado sin posibilidades de incrementarse. La eficiencia en la acuicultura también será un campo de desarrollo como la que ha ocurrido con los salmones.

  • Respecto al agua, sólo el 0,25 % del agua disponible es apta para el consumo por lo que es un tema de inversión relevente para los próximos años. El 75 % es utilizado en agricultura con grandes subsidios. El mayor nivel de vida hace que el consumo por agua se haya multiplicado por 10 en los últimos 100 años.

    Uno de los campos más importantes en los próximos años va a ser la eficiencia energética dado que consumimos un 41 % de nuestra energía en las edificiones.

    Así mismo se va a incrementar el uso de madera, ya que ésta crece con el desarrollo de las naciones. No existen muchos mecanismos de inversión en explotaciones forestales

"Agua, energía y tierra son recursos absolutamente cruciales que originan ideas de inversión"

La inversión ‘core’ de una cartera puede conformarse con aquellas empresas que mejor lo hagan en materia de sostenibilidad dentro de cada sector, es decir, los mejores de su clase.


Funds People | 02 julio del 2013 - 07:07 hrs.
Pictet Autor imagen: Foto cedida
En consonancia con el estado del arte en la asignación de activos institucionales, en Pictet AM proponen un enfoque ‘core-satelite’ para la estrategia global de inversión socialmente responsable. El centro se puede conformar con empresas que mejor lo hacen en materia de sostenibilidad en cada sector, los mejores de su clase. Ello incluye acciones de países desarrollados y emergentes, estrategias de superposición, soluciones indexadas y deuda con criterios de sostenibilidad. Está inversión puede completarse con una selección de fondos temáticos, con mayor riesgo pero mayor rentabilidad esperada. Según la gestora suiza, el conjunto mejora la diversificación y expectativa de rentabilidad.
Tal y como explica Christoph Butz, ingeniero forestal y experto en sostenibilidad de Pictet AM, en fondos temáticos el énfasis es en el mismo negocio de las empresas, lo que hacen, que incluye soluciones a problemas ambientales. Así, agua, energía y tierra son recursos absolutamente cruciales y originan las ideas. “No pretenden ser solución a todos los problemas de sostenibilidad, pero permiten trasladar ideas a inversiones. La biodiversidad, por ejemplo, es importante, pero no fácilmente trasladable a la inversión. Además, en la selección de acciones aplicamos factores de exclusión e inclusión -mejores prácticas- y ejercemos el voto en las mayores posiciones, en colaboración con Ethos, fundación suiza para el desarrollo sostenible”, explica.
Es el caso de Pictet Agriculture. Parte de que demasiado alimento se pierde de la granja al plato para atender al crecimiento de la demanda. En transporte, almacenamiento y procesamiento la pérdida es de entre el 10 y el 15%. El despilfarro de hortalizas y frutas en Estados Unidos llega al 23-25% y aproximadamente un tercio de comestibles para consumo humano se pierde o desperdicia a nivel mundial, lo que equivale a cerca de 1.300 millones de toneladas anuales, según datos de 2011 de la FAO. “Además, en países como Suiza hasta el 40% de la comida de los hogares se desperdicia. De manera que es posible que sólo un tercio de la producción de alimentos se llegue a consumir. Así que convienen inversiones que puedan mejorar la logística”.
Según Butz, el consumo de proteína animal crece y se hace necesaria una transición de la pesca de alta mar a la acuicultura. Las capturas se han estabilizado en torno a 80 millones de toneladas anuales los últimos 20 años, habiéndose alcanzado el límite natural. El caso del salmón es destacable, porque su alimentación se basa en otras especies de peces. En los 90 se precisaba 3,5 kilos para un kilo de salmón. Pero actualmente compañías como Micro Balance han conseguido reducir el contenido de proteína de peces para forraje por debajo de la unidad, con una dieta más vegetariana.
“Este ejemplo de eficiencia en uso de recursos y energía lo aplicamos a la selección de acciones, teniendo en cuenta la pureza de exposición al tema. Así, plantaciones y granjas constituyen la base del fondo, seguido de maquinaria, servicios en la cadena de valor, fertilizantes y protección de cultivos”.
Sobre el agua
Por su parte, el fondo Pictet Water, puesto en marcha hace más de diez años, gestiona 3.000 millones de dólares. “Hay que tener en cuenta que sólo el 0,25% del agua del planeta es directamente utilizable para consumo. De ese volumen, el 75% se emplea en agricultura, con grandes subsidios. Además, el nivel de agua de las capas freáticas disminuye permanente desde los años 50. Podemos obtener agua fresca de salada, pero es necesario aplicar mucha energía. Así pues, se precisa una irrigación más eficiente. Además, con el aumento de la población y concentración en zonas urbanas el uso per cápita de agua se ha multiplicado por 10 desde comienzos 1900. De manera que la provisión de agua y servicios relacionados es cada vez más importante. Mientras, su precio Estados Unidos sube al mismo ritmo que el petróleo, pero de manera menos volátil. En Europa lo hace por encima de la inflación desde 1996”.
Sobre la energía
Pictet Clean Energy se centra en energías de bajas emisiones de CO2: gas natural, biocombustibles de segunda generación o cero emisiones de CO2 (viento, solar, hidroeléctrica y geotermal). En concreto, el gas natural emite entre el 50 y el 60% menos de CO2 que los carburantes convencionales, 60-65% menos óxido de nitrógeno y muy poca emisión de sulfuro óxido. A ello se añade el progreso en materia de eficiencia energética, como redes inteligentes. “Hay que tener en cuenta que los edificios consumen el 41% de la energía producida, seguido de industria y transporte. De hecho, desde la transformación sólo el 30% de la energía resulta realmente utilizable”.
Sobre la madera
El Pictet Timber parte de que la demanda de madera se ve impulsada por el crecimiento demográfico y el aumento de PIB per cápita, pues las personas más ricas consumen cada vez más fibra de madera. Pero, según el experto, hay límites biológicos y pérdida neta de superficie forestal -una superficie similar a la de Grecia cada año- y su acceso es cada vez más difícil. “La demanda crece desproporcionadamente en China y en los países asiáticos emergentes. China es ya el mayor importador de madera del mundo, por encima de Japón. Su déficit de fibra de madera, a pesar de los esfuerzos de reforestación, pronto puede suponer el 10% de la producción global de madera. A ello se añaden los factores naturales (cambio climático, plagas) y las restricciones legales y logísticas, que contribuyen a la escasez de bosques comerciales”.
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